"Valorizando Tus Acciones"

Lunes, Agosto 15, 2016
"Sientes una corriente informe, una corriente como el flujo del agua, y la fuerza del viento: Te reconoces. Sabes que eres tú, una conciencia que busca ser un fluido de intenciones y acciones que mejoren tu vida y la de tu círculo de influencia, por ello, sabes que la percepción obtenida y sostenida de ti, es conocerte mejor a ti mismo y conocer mejor al otro...."

     Sientes una corriente informe, una corriente como el flujo del agua, y la fuerza del viento:

      Te reconoces. Sabes que eres tú, una conciencia que busca ser un fluido de intenciones y acciones que mejoren tu vida y la de tu círculo de influencia, por ello, sabes que la percepción obtenida y sostenida de ti, es conocerte mejor a ti mismo y conocer mejor al otro, desde ahí reconoces tus errores y el daño o las injusticias que has cometido contra otras formas de vida, y aquellos que te hayan hecho ser la víctima obligante, temporaria, o magnificiente de una situación, le deseas suerte, entendiendo que la suerte está constituida con la misma semilla contenida en su interior, y  pasas a verte, a sentirte cómo un valor agregado para el planeta.  Te encanta sentir el poder de acción de cada paso fraguado.  Por lo obtenido.
      Puedes y quieres  sentirte valorado por los otros. Saberlo.  Que te lo dejen saber, conocerlo. De la misma manera que tú, ves en el otro, el potencial que se ha desarrollado, cónsonas, sus acciones con sus compromisos, si esto no es así, el potencial aún está crudo y la admiración o logro a mediano plazo se diluirá en el futuro cierto, aunque incierto en su duración cuantitativa.
      Los flujos que permanecen como hilos conductores son aquellos que se complementan en sus interacciones, sin obsesión, con tranquilidad, responsabilidad, compromiso y deseo de amalgamar cosas en esas conexiones, sin interrumpirse, sin molestarse,  o apegarse, fieramente a ningún contenido.
      Una vez asimilado el reconocimiento de tu conciencia valorativa no unipersonal, ni excesivamente rígida ni de una flexibilidad impropia de las fuerzas que erigen acciones consistentes, el valor y la admiración de lo existente es una rama contigua en tu árbol de vida psico-espiritual. Continúo y reafirmante.

Haz este procedimiento cada vez que sientas necesario fortalecer tu auto-visión personal.

y aquellos que te hayan hecho ser la víctima obligante, temporaria, o magnificiente de una situación, le deseas suerte, entendiendo que la suerte está constituida con la misma semilla contenida en su interior, y  pasas a verte, a sentirte cómo un valor agregado para el planeta.  Te encanta sentir el poder de acción de cada paso fraguado.  Por lo obtenido.
      Puedes y quieres  sentirte valorado por los otros. Saberlo.  Que te lo dejen saber, conocerlo. De la misma manera que tú, ves en el otro, el potencial que se ha desarrollado, cónsonas, sus acciones con sus compromisos, si esto no es así, el potencial aún está crudo y la admiración o logro a mediano plazo se diluirá en el futuro cierto, aunque incierto en su duración cuantitativa.
      Los flujos que permanecen como hilos conductores son aquellos que se complementan en sus interacciones, sin obsesión, con tranquilidad, responsabilidad, compromiso y deseo de amalgamar cosas en esas conexiones, sin interrumpirse, sin molestarse,  o apegarse, fieramente a ningún contenido.
      Una vez asimilado el reconocimiento de tu conciencia valorativa no unipersonal, ni excesivamente rígida ni de una flexibilidad impropia de las fuerzas que erigen acciones consistentes, el valor y la admiración de lo existente es una rama contigua en tu árbol de vida psico-espiritual. Continúo y reafirmante.

Haz este procedimiento cada vez que sientas necesario fortalecer tu auto-visión personal.