"Camaleones"

“EL hombre se forma o se aniquila a si mismo.

Mediante una elección adecuada, asciende,

                             como un ser de poder, inteligencia y amor

    y  como el amo de sus propios pensamientos,

  él guarda la llave para cualquier situación”.

 

                                    JAMES ALLEN

 

 

 “El hombre es el único animal que se sonroja y ríe, y no obstante esta misma criatura, que puede ser tan tierna y amante, es el único ser viviente que constantemente hace víctima a su propia especie”

 

OG MANDINO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Permitámonos ser “dos” , al gestar, cada vez, para iniciar y culminar nuevos caminos!”.  …¡O permitámonos ser nosotros mismos en otros para culminar lo que uno solo no podría culminar!.

 

                       Yolanda

 

                                                                                                                                                                                           “CAMALEONES”

 

 

              Me llamaron por teléfono, ayer en la tarde, para decirme cual sería el último día, antes de ese obligado día que  correspondía al obligado ingreso de Patchai a la clínica.  No sabía si lo que sentía se parecía a un dolor viral, nauseabundo, o  a la terquedad infantil cuando se le escapa la fantasía (desempolvando imágenes); lo que si podía precisar es que si eso no acababa pronto todo esto, terminaría por tirar, yo también, la toalla, y en resumen, creo que su mente, nada ajena a la mía, llegó a comprenderlo.  Iba  mucho más allá  de que el ritmo de los sentidos o de las situaciones corroyera el camino de estos espíritus que habían aceptado “vivir” después de otras tantas cosas...era lo deshilvanable para rehacerse, sin previo aviso. Desde algunos meses, vivo entre clínicas, juegos de inyecciones, mesitas de noche, mucha ropa que lavar, sueros, morfina y dobleces sentimentales...se me antojaba semejante a un coagulo repugnante.  He tomado el aparato telefónico y decididamente solicité una entrevista con Nicolás.  Mientras espero en la línea telefónica pienso en que su respuesta sería, seguramente, negativa; a lo sumo me atendería por teléfono, y yo necesitaba verlo.  Para mi sorpresa me ha respondido una voz femenina con sonidos atormentados (quizás por lo de ese hijo que no quiso tener...-¡otra vez, haciendo conjeturas a nivel de..!.  ¿Podrías dejar de estar tan en línea?!.   Había tenido, desde siempre, la oportunidad de sentir las energías, los “retos individuales de las mentes”, pero pocas tocaban la fibra de mi existencia tan... como para no desligarme...Ahí lo conocí, (en ese estado), mientras pensaba en como los “¿Dioses?” me  habían cruzado con Patchaï, supe que Nicolás me recibiría el Martes en la tarde, a las cuatro en punto -sin demoras-, así concluía su

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